Edad Media · siglos XV-XVIII
El Puente Medieval de la Tenería: las piedras que el tiempo no pudo borrar
Resumen
El autor dedica la entrada al puente de piedra de un único arco que cruza el arroyo del Cubo en el oeste de Illescas. Lo atribuye a una iniciativa del Concejo de la Villa, sin precisar fecha, y lo considera una pieza esencial para el comercio y para conectar con los caminos de El Viso de San Juan y Carranque.
El paraje toma su nombre de las tenerías, obradores de curtido que desde el siglo XV requerían agua corriente y se instalaban fuera del núcleo por sus malos olores. En su momento de mayor actividad, entre los siglos XV y XVI, llegaron a trabajar a la vez de tres a cinco familias de curtidores.
La principal fuente documental es el Catastro del Marqués de la Ensenada de 1752, que recoge el sitio como Theneria, fuera de la desaparecida Puerta de Talavera. Allí operaba el taller de Cristóbal López del Valle, que elaboraba suela y cordobán con unos ingresos cercanos a 3.000 reales al año, aunque con problemas de caudal.
La entrada explica el proceso artesanal: depilado con cal viva en los caleros, limpieza con orines y excrementos, y curtido en noques, pozas revestidas de cal y canto con agua teñida de zumaque. El autor propone que algunas tinajas medievales halladas en Illescas fueran noques y no recipientes de almacenaje, y relaciona con la tenería unas estructuras de cal, adobe y ladrillo aparecidas al cimentar una vivienda, aunque sin datación que lo confirme.
Datos clave
- Siglo XV – Las tenerías se instalan junto al arroyo del Cubo
- Siglos XV-XVI – Apogeo con tres a cinco familias de curtidores
- 1752 – El Catastro de Ensenada registra la Theneria de Cristóbal López del Valle (unos 3.000 reales anuales)
- Actualidad – Aparecen estructuras de cal, adobe y ladrillo al excavar una vivienda